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Erasmo Pedraza Álvarez

Erasmo Pedraza Álvarez

Desaparecido el 24 de agosto de 2004

Hermano, hijo, tío.

Quién era Erasmo: testimonio familiar

Erasmo estudió la primaria en el colegio “La Concentración Palmira”, que era anexo al “Colegio Industrial”, y en este último estudió el Bachillerato. Se caracterizaba, al igual que sus hermanos, por ser buen estudiante. Aunque quería seguir estudiando, no lo pudo hacer por la situación económica en la que se encontraban. Salió del colegio, aproximadamente, en el año 1975. Después de salir del colegio se destinó a trabajar.

Eran doce hermanos, seis mujeres y seis hombres. Ahora son diez, un hombre se murió de SIDA, y a Erasmo lo desaparecieron. Él era el séptimo nacido entre los doce hermanos

Llegaron a trabajar en un galpón, cuando eran niños, y en general, “en lo que saliera”. “Pero él (Erasmo), como salió como ayúdate técnico del Industrial, especializado en dibujo técnico, (…) él siempre trabajó en empresas contratistas”.

También trabajó con Ecopetrol, en un principio, y luego trabajó con la empresa contratista.

Él estuvo un largo tiempo fuera de Barrancabermeja, trabajando con una empresa contratista prestadora de servicios. Al volver a Barrancabermeja, y luego de que se escucharan varios comentarios sobre lo que le deparaba a Erasmo a su regreso, algunos familiares le insistieron en que se fuera, en el lapso de dos días en el que estuvo en Barrancabermeja (luego de haber llegado de Yopal), antes de que lo desaparecieran. Ellos recuerdan sentirse amenazados cuando estaba y salía con él, por ejemplo, a “misa”, a causa de los comentarios de muerte que rondaban entre sus conocidos, sin que le hubiesen hecho llegar una amenaza directa.

Él –según se recuerda con cariño y sinceridad-, él era grosero al hablar. Lo recuerdan porque, a propósito de los comentarios, rumores sobre amenazas a la vida y seguridad de Erasmo, él contestó “eso es pura mierda; eso es mentira (…) yo me encontré con <<tal>> amigo y él me dijo que no, que eso no pasaba nada, que estuviera tranquilo”.

Cuando éramos adolescentes, íbamos a los estaderos a vender comida, y el señor del “estadero” nos ayudaba a vender las cosas para que nosotros pudiéramos bailar. Teníamos como 13 años yo y 16 años él. (…) Mi hermano era muy divertido. Cuando a veces llegaba, se llevaba a todos los sobrinos de paseo, a todos. (…) Mis hijos lo amaban. (…) Mi hermano no fue ni violento ni nada.

Él desaparecía y aparecía el día de mis cumpleaños.

Vivencia del hecho

Ese día –recuerda-, el compañero, que era de Medellín y que vivía con ellos, le había dicho que no cocinara almuerzo. No obstante, ella lo hizo, porque tenía un mal presentimiento ese día y no quería salir de casa (según relata ella siente, inclusive, como si ella y Erasmo “fueran mellos”, porque sentía siempre las cosas de su hermano). Recuerda que ese mismo día una de sus hermanas le llamó a comentar algo similar, un malestar ante el riesgo que corría Erasmo. Y, como algo ya previsto, hacia las 12 m. del día domingo, su hermano llamó con prisa y rudeza a la puerta, lo que conmociono el interior de la vivienda, “Y entonces entró mi hermano y dijo: <<dónde está ella, dónde está ella. Ella se va a morir con lo que pasó. / Imagínese que se llevaron a mi hermano>>”.

Recorrieron varias partes, entre ellas El Llanito, hasta que un señor le advirtió que cuidaran sus vidas y que no lo buscaran más. Este mismo señor, que era un taxista, la llevó hasta su casa. Ya en la noche, “llegaron unos tipos, en un carro. <<Que nosotros la llevamos hasta la meseta de San Rafael; que allá está su hermano, a nosotros nos avisaron que allá está su hermano>> -dijeron”

En Sabana de Torres, yo no sabía. (…) <<Que la llevamos por 150 mil pesos>>. Les dije << ¡hay no!, yo apenas tengo 120 mil>>, me dijeron <<móntese>>. Cuando llegó mi hermano y me dijo que no me fuera a montar, que me iban a matar; porque en esa entonces también cogían a los familiares de los desaparecidos y los desaparecían. (…) Así que ellos arrancaron de una.”

“Entraron a la casa y se llevaron a mi hermano”

Yo a él (Erasmo) le contaba todos mis problemas. (…) Todos (los hermanos) éramos un grupo, compartíamos los mismos ideales y  por eso no nos gustaba la pelea. Erasmo era muy calmado, demasiado fresco. Le gustaba el trago y las mujeres –risa- en cantidad. Me decía, “vamos a bailar”. A él, la música que más le gustaba era la salsa, y decía que el vallenato era para cortar con las mujeres. Nosotros bailábamos bastante. Él era la alegría de a casa, y siempre decíamos nosotros que si mi mamá hubiera estado viva, no hubiera aguantado eso…

Un día antes de que se lo llevaran yo peleé con él. Porque él me decía <<usted qué va a ser tan boba de que ese tipo la dejó y usted se va a quedar sola ahí, búsquese un hombre>> (…)  Yo le lloré tanto a mi hermano para que se fuera, por lo que decía a gente.

Él se fue (…) y volvió, porque el bus en el que se iba a ir lo dejó. Y después se lo llevaron.

Datos relevantes

Testimonio dado por Norma Pedraza Álvarez

Presuntos responsables: los paramilitares.

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